Mar rojo, mar azul

¿Quién no ha leído noticias en las que se habla de mares cuyas aguas se tiñen del color de la sangre o que en plena oscuridad han comenzado a brillar extrañas luces bajo el agua oyéndose zumbidos o extraños ruidos?. ¿Es ciencia-ficción o es que acaso se volvieron locos por falta de agua?. Pues no, por extraño que parezca son fenómenos que podrían ocurrirte durante unas vacaciones. ¿Quieres saber cómo?.

Mar Caribe

Generalmente cualquier depósito de agua relativamente grande, suele reflejar el color del cielo. Por ello, es frecuente que muestre bellas tonalidades turquesas los días despejados. Si a ello le sumamos arenas blancas y fondos arenosos, obtendremos las preciosas estampas paradisíacas que se ven de mares caribeños. Los días nublados, el mar suele adquirir un color grisáceo que recuerda a la plata.

Marea roja en Australia

Ahora bien, en determinadas ocasiones ciertos mares generalmente azules, presentan repentinamente una tonalidad rojiza que recuerda a aquél pasaje bíblico en el que Moisés transformó las aguas del río Nilo en sangre. En las últimas décadas se ha producido este raro fenómeno en varias ocasiones, atendiendo a diferentes causas. Así, mientras unas veces la culpabilidad recaía sobre un tipo de alga (la Noctiluca scintillans) que se había reproducido en gran cantidad, en otras ocasiones se debía a vertidos ilegales procedentes de distintas fábricas.

Bioluminiscencia marina

Mucho más espectacular fue la lluvia rojiza que cayó en 2001 y durante 15 minutos, sobre la ciudad india de Kannur. Los científicos concluyeron que el motivo fue un pequeño asteroide que estalló a poca altura del suelo, y sus microscópicos fragmentos que se encontraban en suspensión en la atmósfera, fueron arrastrados por el agua de lluvia.

Atardecer con bioluminiscencia

Ya durante el primer viaje de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo, los marineros recogieron en el diario de a bordo cómo por la noche las aguas resplandecían en una zona que se encontraba en el misterioso Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, la explicación de este fenómeno está en hechos biológicos naturales y terrestres. Se trata de pequeños microorganismos, denominados fitoplancton y que son capaces de emitir una preciosa luz azul blanquecina a modo de luciérnagas marinas, conocida como bioluminiscencia.

No son éstos los únicos, pues en Japón existen ciertos calamares que también son capaces de emitir luz de manera natural y también se sabe de algunos peces abisales que crean su propia bioluminiscencia. Al darse una acumulación de estos organismos, generalmente el brillo de las aguas suele ir acompañado de algún tipo de ruidos creados por estos animales.

lago Natrón, Tanzania

Pero no son las aguas marinas las únicas en presentar extrañas coloraciones distintas a las tradicionales aguas azules que se esperan que tengan. Las salinas, por ejemplo, o cualquier mar cerrado y que tiene poco intercambio de sus aguas suelen poseer con el tiempo una mayor concentración de sales. Estas suelen dar cambiar el color de las aguas siendo generalmente rojizas o marrones, como ocurre en el lago Natrón (Tanzania, África). Como se observa en la imagen se forman depósitos de sales blancas, rojizas y marrones oscuras.


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