Relojes astronómicos. Astronomía y pensamiento

Relojes astronómicos

Imagen de un reloj astronómico en Escocia

En esta fotografía vemos los restos de un antiguo reloj astronómico en la costa occidental de la isla de Lewis (Escocia). Es más antiguo que la gran Pirámide de Egipto. Sus rocas alcanzan hasta 5 ms de altura y su parte principal forma un círculo de 13 ms de diámetro. Hacia el sur se alinea con la luna llena de verano. Fue un importante centro ritual para los primeros asentamientos de la zona.

Desde tiempos inmemoriales, nuestros antepasados conocían la influencia del cielo sobre sus vidas. Las trayectorias del sol, la luna y las estrellas regían los ciclos de la naturaleza. Conocerlos facilitaba la supervivencia. Los relojes astronómicos prehistóricos fueron la primera herramienta astronómica del ser humano. La mayoría monumentos megalíticos, aunque también grabados en piedra y discos de bronce.

Los relojes o calendarios astronómicos indicaban las fases lunares, los equinoccios, los solsticios y los cambios de estación. Así predecían cómo iba a comportarse la naturaleza las próximas semanas o meses. Les aportaba información sobre el mejor momento para la siembra, la cosecha, para salir de pesca o incluso protegerse de posibles riadas.

El fuerte sentimiento de dependencia del cielo y la naturaleza dio a los relojes astronómicos un carácter religioso, mágico. Se empleaban como lugares de reunión y de celebración de ritos funerarios.

Por todo el mundo se hallan restos que demuestran el conocimiento que nuestros antepasados tenían de la bóveda celeste.



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