Reentrada atmosférica. Viajes espaciales. Astronáutica

Reentrada atmosférica

Reentrada en la atmósfera

Se denomina reentrada atmosférica al movimiento que tiene lugar desde el espacio exterior a través de la atmósfera de un planeta. Puede ser de objetos naturales como meteoritos, o creados por el hombre, como las naves espaciales o los satélites. No siempre la reentrada atmosférica a la Tierra se refiere a vehículos controlados. También se dan casos de objetos no controlados, como satélites que han perdido su orbita o por la caída al planeta de "chatarra espacial" por su deterioro orbital.

En el caso de las naves espaciales, el proceso de reentrada precisa de métodos especiales de protección contra el calentamiento aerodinámico. La parte frontal de la nave experimenta un considerable aumento de temperatura, llegando a ponerse al rojo vivo. Es un fenómeno similar al que sufren los meteoritos, bólidos u otros objetos estelares, que normalmente terminan consumiéndose antes de que lleguen al suelo.

Para que no ocurra lo mismo con las naves espaciales, se cubre su superficie con materiales resistentes al calor, generalmente compuestos cerámicos de alto rendimiento en forma de baldosas que forman un escudo protector.

Antes de la reentrada en la atmósfera, las naves reducen su velocidad por medio de unos cohetes de frenado. Cuando entran en la atmósfera llevan una velocidad inferior a la que tenían en la órbita. Aún así, las naves viajan por la atmósfera a varios miles de kilómetros por hora. Como ejemplo, los módulos de las naves Apolo se aproximaron a la Tierra a una velocidad de alrededor de 40.000 kilómetros por hora, y sus escudos térmicos tuvieron que soportar temperaturas de más de 3.000 grados Celsius.



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