Fuegos de San Telmo. Atmósfera de la Tierra

Fuego de San Telmo sobre el agua

Los fuegos de San Telmo

Entre los fenómenos eléctricos que se producen en la atmósfera terrestre, el Fuego de San Telmo es uno de los más difíciles de ver. Los Fuegos de San Telmo, en realidad, no son ningún tipo de fuego. Es una especie de plasma que se origina por la electricidad estática de la atmósfera. Podría decirse que es una descarga de luz similar a las chispas que producen los objetos metálicos o puntiagudos durante una gran tormenta.

El Fuego de San Telmo es una especie de llamarada provocada por la ionización del aire dentro del campo eléctrico que originan las tormentas. El aire ionizado desprende una luz azul violácea característica de este peculiar fenómeno. Es el caso del misterioso fuego sobre el agua de nuestra imagen, que se realizó en un lago de Finlandia.

El romántico nombre de Fuego de San Telmo procede de los marinos de la antigüedad. Estaban acostumbrados a ver esas pequeñas llamaradas, que no quemaban, en los mástiles de sus barcos. Relacionaron este fenómeno con una especie de protección, durante las fuertes tormentas, por parte de su patrón, San Telmo.

El mismísimo Charles Darwin quedó muy impresionado con estos misteriosos fuegos mientras navegaba por el río de la Plata, y cualquier pasajero puede verlos, con un poco de suerte, en el morro de los aviones en pleno vuelo. De hecho, un Fuego de San Telmo fue el responsable del accidente que sufrió el zeppelín Hindenburg en Nueva Jersey el 6 de mayo de 1937, en el que fallecieron 36 personas.



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