Tormentas terrestres. Atmósfera de la Tierra

Rayo durante una tormenta

Las tormentas de la Tierra

Las tormentas son fenómenos naturales y meteorológicos de nuestro planeta. Una tormenta incorpora lluvia, viento, truenos y relámpagos. En algunos casos también pueden incluir granizo. En cualquier caso, suelen ser espectaculares, a veces alarmantes y siempre fotogénicas.

Para que se forme una tormenta es necesario que se den a la vez dos masas de aire de diferentes temperaturas, es decir, que un centro de baja presión se genere dentro de un sistema de alta presión. Esta actividad hace que el contraste térmico y la interacción de las masas de aire húmedo produzcan vientos y lluvias.

Las tormentas más espectaculares son las que incorporan un gran aparato eléctrico de rayos y relámpagos. Su origen está casi siempre asociado a las nubes llamadas Cumulonimbus, que tiene una forma parecida a un gigantesco yunque. Los rayos son descargas eléctricas causadas por descompensaciones entre las nubes y el suelo o dentro la propia nube. En el primer caso, las descargas se dirigen hacia el suelo, mientras que en el segundo caso las descargas tienen lugar dentro de la nube. Este último es el caso más común.

Para que resulten más grandiosas y dramáticas, las tormentas llevan asociadas los truenos. Se trata del aparatoso sonido producido por la onda de choque causada cuando un rayo calienta instantáneamente el aire por el que se mueve entre nubes, o desde ellas hasta la superficie terrestre.

Existen tormentas de diferente intensidad, desde una simple, que dura unas horas, hasta una tropical, que incluye vientos huracanados y puede durar días, pudiendo llegar a convertirse en un huracán. En cualquier caso, hay que tener respeto a cualquier tipo de tormenta, manteniendo todo tipo de precauciones.



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