Forma y dimensiones del planeta

Nuestro planeta tiene una forma esférica, achatada hacia los polos, denominada geoide. Esta forma viene determinada por los movimientos que experimenta la Tierra a lo largo de su órbita y por el hecho de que existe, en ciertas regiones del espacio que atraviesa, la suficiente materia como para generar rozamiento.

Para hacernos una idea, imaginemos un huevo tumbado y, aunque no tan acentuado, sí se aproxima un poco al aspecto del planeta, ya que el Ecuador se encuentra 21,5 km más alejado del centro de la Tierra que ambos polos. Por tanto, si creías que nuestro planeta tenía una forma parecida a una pelota... ¡te equivocaste!.

comparación del tamaño de la Luna con la Tierra

Se llama eje terrestre a la línea imaginaria que uniría los polos pasando por el centro. El ecuador divide al planeta en dos mitades o hemisferios. Mientras que el radio ecuatorial es de 6.378,1 km, el polar mide 6.356,8 km.

La Tierra presenta una superficie estimada de 510.072.000 km2, siendo un astro pequeño si lo comparamos con otros planetas de la galaxia. De ellos, cerca del 29,2% corresponde a tierra emergida. Es decir, que 3/4 partes de la superficie terrestre se encuentra ocupada por agua en estado líquido, algo peculiar entre los planetas del Sistema Solar.

El geoide

El geoide resulta la forma de referencia para todas las medidas a realizar en la Tierra puesto que considera la superficie más homogénea de lo que es en realidad, medida desde el nivel del mar, con medidas positivas o negativas según esté por encima o por debajo de este nivel tal como se muestra en la figura.

Sin embargo, el geoide carece de representación matemática, al tratarse de una superficie equipotencial de la gravedad, o sea, una superficie cuyos puntos poseen el mismo valor de la gravedad. Esto es muy complicado de medir a niveles prácticos. Por ello se recurre al uso de otras aproximaciones a la forma del planeta.

El elipsoide de revolución

Cuando se hace rotar 360º una elipse, la figura que se obtiene se llama elipsoide de revolución; que viene a ser como un balón desinflado. En Geodesia (ciencia que estudia la forma del planeta) esa forma se denomina elipsoide de referencia.

comparación del geoide con el elipsoide

¿Y para qué queremos hacer girar una elipse? Pues porque, como dijimos, la forma achatada de la Tierra recuerda a un huevo tumbado que, a su vez, se parece bastante a una elipse. Y dado que nuestro planeta gira 360º respecto a su eje, mientras se desplaza, varios científicos han considerado que podría ser una manera de acercarse a la forma real de nuestro planeta, mediante el elipsoide de referencia.

El globo terráqueo

Desde la Edad Media, si no antes, el planeta se vino representando mediante una esfera que tenía dibujada en su superficie la forma de los continentes y mares. Se le llamó globo terráqueo y, aunque actualmente se sabe que no es precisa, también es cierto que la diferencia entre los dos semiejes del elipsoide terrestre es de sólo 22 km, por lo cual no es tanto el error cometido.

Eso sí, sabiendo que existe ese error y que realmente la morfología de la Tierra es la de un geoide. A efectos de cálculo puede optarse por el uso del elipsoide de referencia, que sí tiene representación matemática, a diferencia del geoide. De esta forma, los cálculos serán más precisos y reales que al usar una esfera para la morfología terrestre.

Globo terráqueo

Otro curioso aspecto que quedó en evidencia una vez se usaron los satélites artificiales para estudiar la Tierra es que, a causa de este achatamiento, los mapas tradicionales que representaban a los países desarrollados - sobre todo, de Europa y Norteamérica - de gran extensión, realmente eran más pequeños. Igualmente África y Sudamérica poseían mayor tamaño del que se les venía atribuyendo.


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