Revolución copernicana. Astronomía y pensamiento

Revolución copernicana

Imagen del sistema heliocéntrico de Nicolás Copérnico

Esta fotografía muestra el modelo heliocéntrico de Nicolás Copérnico. El Sol, de un tamaño mucho mayor que la Tierra, está fijo en el centro mientras que la Tierra y el resto de planetas giran alrededor. Se ve también la Luna girando alrededor de la Tierra.

En el s. XVI Copérnico estableció que era el Sol, y no la Tierra, el que ocupaba el centro. La Tierra era sólo un planeta más, girando alrededor del Sol. Suponía que el Cosmos tenía un tamaño muy superior al que hasta entonces se creía. Esta idea supuso una auténtica revolución del pensamiento: la llamada revolución copernicana.

Durante casi 2000 años se había pensado que la Tierra era el centro del Cosmos. El hombre era el centro de la Creación. La idea estaba muy arraigada en el pensamiento cristiano y en toda la cultura occidental. Sólo Aristarco, en el s. III a.C., había anticipado esta visión, pero fue rechazada y ridiculizada. Era impensable que el hombre no tuviera la posición privilegiada en el Cosmos.

La revolución copernicana fue un duro golpe a la vanidad humana. Giordano Bruno y Galileo Galilei pagaron caro la defensa de sus ideas: Bruno fue condenado a muerte por herejía, Galileo arrestado en su domicilio hasta su muerte.

Pero ya no había marcha atrás. En el s. XVII la nueva visión del mundo estaba consolidada. Tycho Brahe, Johannes Kepler y, sobre todo, Isaac Newton abrían una nueva era.



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