Construcción de la Estación Espacial Internacional

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En 1992 se produce un avance fundamental en el acercamiento entre los programas espaciales ruso y americano con la firma del acuerdo para la realización de una misión conjunta entre el transbordador americano y la Mir.

El año después se firma el acuerdo ya mencionado para la construcción conjunta de la Estación Espacial Internacional o ISS, fusionando los proyectos de la Freedom y la Mir 2. En el marco de la llamada Fase 1, el transbordador espacial se acopla con la Mir en nueve ocasiones y siete astronautas americanos permanecen en ella varios meses entre 1995 y 1998.

Además nueve cosmonautas rusos viajan en el transbordador en varias misiones. Durante esta fase, ambos países adquieren experiencia en coordinar sus respectivos programas espaciales, así como en la construcción de la ISS: se prueban procedimientos críticos como el acoplamiento del transbordador a una estación, el ensamblaje de módulos, actividades extravehiculares conjuntas, prueba de nuevas tecnologías, etc.

En un principio la primera pieza de la estación debía ser el módulo de servicio ruso (SM), similar al módulo central de la Mir, que proporcionaría un lugar de trabajo y vivienda para tres astronautas. El primer módulo americano debía ser el Nodo 1, concebido como punto de atraque para módulos americanos posteriores.

Sin embargo, la NASA no vio con muy buenos ojos el que el primer módulo, y el más importante en la primera etapa, fuese ruso. Además, consciente de las deficiencias de la parte americana en cuanto a almacenamiento de combustible y propulsión, propuso que la primera pieza fuese un módulo de servicio de construcción rusa, muy similar a los módulos acoplados a la Mir. De esta forma, la parte americana ganaba en capacidad logística.

Pese a todos estos contratiempos, el 20 de Noviembre de 1998, dos años más tarde de lo previsto, fue lanzado desde Baykonur el módulo Zaryá mediante un cohete Protón. En Diciembre, el transbordador Endeavour acopló Unity con éxito durante la misión STS 88.

A pesar de este buen comienzo, la NASA es consciente de la dependencia de la ISS de la participación rusa, imprevisible a largo plazo, por lo que ha aumentado sus esfuerzos para reducirla. De este modo, ha fomentado la construcción por parte de la ESA de un vehículo de carga automático (ATV, Ariane Transfer Vehicle) que pueda sustituir a las Progress M, y ha creado el programa X-38 destinado a proveer a la NASA con un vehículo para la evacuación de la tripulación en caso de emergencia, eliminando la dependencia de las Soyuz.

La ISS en 2006

En vista de los problemas económicos, la Agencia Espacial Rusa decidió vender a la NASA la participación científica en los laboratorios rusos por 60 millones de dólares, a cambio de ayuda financiera para terminar el SM a tiempo, con lo que Rusia abandona cualquier implicación en la ciencia desarrollada en la ISS.

La ISS es el laboratorio espacial más caro y complejo de la historia de la humanidad. A bordo se llevan a cabo experimentos de biología, dinámica de materiales, observación de la Tierra o astronomía entre otros. A parte de Rusia, Estados Unidos, Japón y la ESA, también participan Canadá, Brasil y Ucrania, convirtiendo a la Estación Espacial Internacional en un proyecto global.


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